México es uno de los cinco principales compradores de tecnologías de vigilancia e intervención de internet en el mundo, debido a que el gobierno federal y los gobiernos estatales han multiplicado en los últimos ocho años el presupuesto en materia de seguridad, según un estudio realizado por Luis Fernando García y Jesús Robles Maloof, ambos abogados con experiencia en derechos digitales y activistas del derecho a la privacidad.
El estudio denominado: Tecnologías de la vigilancia de internet en México, de la organización internacional Internews, realizado en cinco países del mundo con un enfoque sobre el impacto que esto tiene en activistas y periodistas, destaca que los controles legales y rendición de cuentas de estas tecnologías se han debilitado.
El contar con un casi nulo esquema de rendición de cuentas no es posible determinar y evaluar su uso legal o no de forma externa, aunque se cuenta con evidencia clara de que en Chiapas, Coahuila, Quintana Roo, Puebla, Tamaulipas y Veracruz esta tecnología ha sido usada en contra de activistas, opositores y periodistas.
Resalta que el gobierno del ex presidente Felipe Calderón abrió la colaboración con el vecino del norte permitiendo que se hiciera en México una vigilancia masiva y general de las comunicaciones e internet que realiza la NSA. Dicha colaboración no ha sido interrumpida en el gobierno de Enrique Peña Nieto y, a pesar de esto, Estados Unidos mantiene a México en la lista de los países cuyo líderes políticos son susceptibles de intervención por parte de la NSA.
Activistas y periodistas aseguran que la vigilancia mediante Internet es de 63%; en redes sociales 47%; reportes de organizaciones civiles 42% y radio y tv 26%.